martes, 21 de marzo de 2017

Gnar, el Eslabón Perdido

Un día como otro cualquiera, iba yo paseando en busca de nuevos retos que cazar, aunque ya cacé todo lo posible no había nada que me llamase la tentación, no había nuevos retos. De repente me encuentro con que una arboleda estaba totalmente destrozada como si algo gigantesco hubiese pasado por encima. En ese momento me di cuenta de que ya tenía alguna criatura con la que entretenerme y cazar.

Empecé a seguir el rastro de destrozos, ande unas millas y en un río se acababan los destrozos. Escucho un ruido y me agacho, voy sigilosamente hacía el sonido a ver que era. Me asomo y veo un pequeño yordle de pelo anaranjado muy simpático, me acerco y empiezo a hablar con él. El pequeño era muy simpático pero empezó a ponerse pesado, le dije que tenía que irme pero el me siguió. Me puse furioso y me di la vuelta, cogí el arma del yordle, un boomerang hecho de hueso, lo tiré lejos y se clavo en un árbol. Seguí mi camino y ya no me seguía, fue a recogerlo. 

Unas millas más adelante, escucho un sonido de rabia que parecía venir de algo muy grande, una bestia. Me doy la vuelta y veo que el pequeño yordle ya no era tan pequeño, Gnar había llegado.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario